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La guía definitiva de impuestos internacionales para productos digitales

Entiende el IVA, GST e impuestos sobre ventas de productos digitales en el mundo. Descubre cómo Easytools simplifica el cumplimiento fiscal global.

Joanna Pyryt
Written by
Joanna Pyryt
Reviewed by
Marta Jagosz
Updated on
November 20, 2025
Published on
January 21, 2025
La guía definitiva de impuestos internacionales para productos digitales

Impuestos en el mundo - Guía del creador para vender productos digitales a nivel global

Seguro que conoces el famoso dicho: “En este mundo nada es seguro, excepto la muerte y los impuestos.” Difícil llevarle la contraria, ¿verdad? Los impuestos están… en todas partes.

Y aunque cada impuesto tiene su propósito específico, hay uno que afecta especialmente a nuestro bolsillo: el impuesto al consumo. Este impuesto se aplica en casi todo el mundo y, aunque en teoría recae sobre el cliente, en la práctica su cálculo y su pago recaen sobre ti como creador.

Ese es el foco de esta guía, porque tú, como creador, tendrás que añadir este impuesto a tus productos y servicios (o, mejor dicho, Easytools lo hará automáticamente por ti).

Veamos cómo funciona en la práctica y si de verdad hay algo que temer.

Productos y servicios digitales

Primero, vamos a aclarar qué es un producto digital, porque el tipo de producto o servicio que ofrezcas determina el impuesto que debes pagar.

No existe una definición única y universal de producto o servicio digital. Cada país, e incluso algunos estados, condados o municipios, tiene su propia versión de lo que se considera un producto digital.

Aun así, hay características comunes a la mayoría de las definiciones. En términos generales, un producto digital es:

  • contenido o servicio que se entrega a través de internet - normalmente por email, descarga desde una web o acceso concedido tras iniciar sesión en una plataforma,
  • un producto que existe en formato digital y que crea un creador que opera en un entorno digital.

💡 El término “producto digital” es escurridizo - cambia y evoluciona constantemente. Cada día surgen nuevas soluciones y la tecnología avanza muy rápido. Algo que hoy no encaja en la definición, mañana bien podría considerarse un producto digital.

Los productos digitales están inseparablemente ligados a la tecnología: no podrían existir sin un entorno digital. Sin embargo, hay otra característica clave que aparece en algunas definiciones, como en la Unión Europea o el Reino Unido: la entrega de un producto digital debe ser automatizada y requerir una intervención humana mínima.

💡 Desde enero de 2025, la UE trata los cursos online en directo con instructor de forma similar a los productos bajo demanda - esta distinción está perdiendo importancia poco a poco, y la clasificación de productos y tipos impositivos se está estandarizando.

Aquí tienes una lista con los ejemplos más habituales de productos digitales:

  • ebooks,
  • imágenes, ilustraciones, gráficos - descargables o enviados automáticamente por email,
  • videojuegos - tanto descargables como online,
  • cursos online y materiales de e-learning,
  • suscripciones - servicios que ofrecen acceso a contenido o herramientas mediante pago recurrente, como Netflix o Spotify,
  • software, incluyendo SaaS (Software as a Service), PaaS (Platform as a Service) e IaaS (Infrastructure as a Service),
  • plantillas y temas - diseños listos para usar en webs, presentaciones o documentos,
  • música - pistas disponibles para descarga o streaming en plataformas musicales,
  • sitios web y servicios de alojamiento web.

Ten en cuenta que esta lista no es “fija”. Por ejemplo, el software está sujeto a impuestos en 25 estados de EE. UU., y en 7 de ellos solo si el cliente necesita descargarlo. Algunos estados consideran el software un servicio, mientras que otros lo ven como un producto. En Hawái se grava como servicio, ya que allí los servicios suelen estar sujetos a impuestos. En cambio, en Florida, donde los servicios no tributan, también se trata como servicio, así que no se añade ningún impuesto.

💡Por suerte, con Easytools no tienes que preocuparte por esto: tú declaras la categoría de tu producto y nosotros nos aseguramos de aplicar la tarifa correcta en cada jurisdicción. ¡Y hay muchísimas tarifas!

Productos y servicios digitales

¿Por qué debe importarte el impuesto al consumo si eres un creador digital?

El impuesto al consumo es un tema que no puedes ignorar si eres un creador digital. Vivimos en una época en la que vender productos y servicios digitales no conoce fronteras. Puedes venderlos a nivel global, siempre que tu cliente potencial tenga acceso a internet. Y tú, ya ofrezcas ebooks, cursos online, música, gráficos o software, debes cobrar el tipo impositivo correspondiente según la normativa aplicable.

Los impuestos suelen dar miedo. Muchos los ven como un mal necesario que complica la vida. Pero en realidad se trata solo de cobrar el tipo impositivo correcto -si es que tienes que hacerlo- y luego remitir el dinero recaudado a la autoridad fiscal correspondiente. A diferencia del impuesto sobre la renta, que se basa en lo que ganas, los impuestos al consumo se basan en lo que gasta la gente (y en dónde está), no en cuánto ganas tú.

¿Y el tipo impositivo? Normalmente depende de la ubicación de tu cliente, pero no te asustes. Puede parecer complejo a primera vista, ¡pero no lo es! Hay muchas soluciones que te ayudan. Por ejemplo, muchos sistemas calculan automáticamente el tipo correcto según la ubicación del cliente.

📢 Los productos digitales son un sector único y de crecimiento rápido, lo que obliga a los países a ajustar sus normativas continuamente. Durante años, muchos países ignoraron este sector hasta darse cuenta de que estaban perdiendo ingresos significativos. Como resultado, se introdujeron normativas que exigen añadir el impuesto aplicable en el país del cliente, y luego liquidarlo con la agencia tributaria local.

Una posible solución a este problema es usar un llamado Merchant of Record (MoR): básicamente, una empresa que vende tus productos en su nombre, aparece en las facturas y recibos, y se encarga del cumplimiento normativo y de los impuestos por ti. ¿Suena ideal?

Por desgracia, no es ideal para todo el mundo. Aunque el MoR tiene ventajas para algunos negocios, para los creadores digitales puede generar problemas adicionales y resulta mucho más caro que gestionar los impuestos por tu cuenta. Además, productos típicos de creadores, como cursos o ebooks, muchas veces no encajan en el catálogo que gestiona un MoR, que suele centrarse más en la venta de SaaS y software.

Puedes leer más sobre el MoR en este artículo.

Por suerte, como creador global, puedes gestionar los impuestos de forma independiente (con nuestra ayuda) sin necesidad de un Merchant of Record como Paddle, Gumroad o Lemon Squeezy. Aun así, merece la pena tener al menos una idea básica de cómo funcionan estos impuestos. Por eso creamos esta guía: para resolver dudas y hacer que estos temas fiscales tan complejos sean más fáciles de entender. 🙂

¿Qué es el impuesto al consumo?

El impuesto al consumo nos acompaña a cada paso: al comprar tu café favorito, pagar la compra, un viaje, un ebook o una suscripción a Netflix. Todos somos sus “víctimas”: casi cualquier transacción está sujeta a alguna forma de impuesto al consumo, y su importe depende del tipo y del precio del producto.

Los impuestos al consumo adoptan formas distintas según el país, y su nombre también cambia. Encontrarás el IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido), habitual en los países de la UE, el GST (Goods and Services Tax) en Australia, Canadá o Singapur, y el sales tax en EE. UU. Aunque difieren en normas y tipos, su objetivo principal es el mismo: recaer sobre el consumidor en el momento de la compra.

Para ti, como creador digital, el impuesto al consumo es fundamental. Ya vendas ebooks, cursos online o software, debes recordar añadirlo a tus productos. Después, actuando como intermediario, debes remitir el impuesto recaudado a la agencia tributaria correspondiente. Pronto verás cómo simplificar todo esto, pero antes…

Vamos a ver con más detalle el IVA, el GST y el sales tax. Pero antes, expliquemos qué es una jurisdicción fiscal, porque es lo que determina qué normas y tipos impositivos se aplican a tus transacciones. ¡Vamos allá! 🙂

Jurisdicción fiscal: qué es y por qué importa

Una jurisdicción fiscal es un área con su propia normativa tributaria. Cada lugar puede tener normas distintas: fija sus propios tipos, decide qué productos y servicios tributan, están exentos o tienen tipo cero, establece los umbrales de registro, etc.

Las jurisdicciones fiscales establecen sus propios:

  • tipos impositivos - el importe del impuesto que debes pagar,
  • tipos de productos y servicios - que tributan, están exentos o tienen tipo cero,
  • umbrales de registro - que determinan a partir de qué nivel de ventas debes registrarte como contribuyente,
  • plazos de presentación - con qué frecuencia debes presentar tus declaraciones.

¿Qué significa esto para ti?

Como creador, debes cumplir la normativa fiscal de cada país donde estén tus clientes, no solo la de donde está registrado tu negocio. Si vendes ebooks o cursos online a clientes de España, Finlandia y Alaska, debes seguir las normas fiscales de cada una de esas regiones. Esto implica, en concreto, calcular y cobrar el impuesto según el país del comprador y liquidarlo con la agencia tributaria de ese lugar.

💡¡Por suerte, en Easytools te ayudamos con esto! Si activas la opción de Easybilling, calculamos el impuesto automáticamente en la pasarela de pago y te damos un informe que tú o tu gestor podéis usar para presentar la declaración.

¿Qué significa esto para ti?

💡También puedes recurrir a empresas recomendadas que te ayuden de forma integral con el registro y la presentación de impuestos en los países donde superes los umbrales fiscales.

¿Por qué es esto importante?

No cumplir la normativa puede acarrear sanciones y problemas legales. Si no te registras a tiempo y no cobras el impuesto a tus clientes, y la agencia tributaria empieza a investigar tu negocio, no solo tendrás que pagar los impuestos atrasados, sino también intereses. Además, podrías enfrentarte a sanciones económicas. Entender y aplicar la normativa fiscal local te ayuda a evitar estos problemas y a cumplir con la ley.

💡 En la práctica, muchas empresas admiten abiertamente que no han pagado impuestos, incluso alcanzando ingresos astronómicos (cientos de millones). Hace poco, una de ellas se vendió por 500 millones de dólares con sus problemas fiscales totalmente sin resolver. Es cierto que, por ahora, los países no persiguen activamente estas deudas, sobre todo entre los creadores pequeños (algunos incluso perdonan obligaciones menores de forma arbitraria). Pero eso no significa que el sistema no se vaya a endurecer en los próximos años. Si todavía no has resuelto este tema, quizá no necesites preocuparte demasiado ahora mismo, pero definitivamente merece la pena ocuparse de ello en el futuro, sobre todo porque cada vez hay más formas de verificar las transacciones online.

No es tan difícil como parece 🙂 En muchas jurisdicciones, como EE. UU., hay umbrales de registro altos y difíciles de superar. Mientras tanto, en Europa, gracias al IVA OSS, puedes declarar las ventas de los 27 países de la UE con una única declaración trimestral. Además, existen herramientas de contabilidad dedicadas que te ayudan a gestionar los impuestos: desde calcular el importe correcto hasta cobrar los pagos y emitir facturas en regla. ¡Easytools también te ayuda con esto!

¡Hora de entrar en detalle!

Ahora que tienes una idea general de qué es una jurisdicción fiscal y de las consecuencias de no cobrar ni remitir los impuestos a las autoridades correspondientes, vamos a ver los tipos concretos de impuestos que pueden afectar a tu negocio: el IVA, el GST y el sales tax.

¿Qué es el IVA (impuesto sobre el valor añadido)?

El IVA, o impuesto sobre el valor añadido, se cuela en cada transacción. ¿Qué significa esto exactamente? El valor añadido es la diferencia entre el precio al que vendes un producto o servicio y el coste de producirlo. En resumen, el IVA se cobra en cada etapa en la que un producto o servicio gana valor.

💡Imagina que estás creando un ebook. Contratas a un diseñador gráfico para preparar ilustraciones profesionales y una portada. Gracias a su trabajo, tu ebook resulta más atractivo y puedes venderlo a un precio más alto. Esa diferencia de valor que aporta el diseñador es el valor añadido.

Como creador digital, añades el IVA al precio final que paga tu cliente, y es él quien acaba pagándolo (aunque tú debes declararlo y remitirlo). El IVA no es, como algunos afirman, neutral para los negocios. En realidad, encarece el producto y por tanto afecta a la conversión. Existe una correlación notable: cuanto más suben los tipos impositivos, menos gana el creador.

¿Qué es el IVA (impuesto sobre el valor añadido)?

Pero hay buenas noticias. El IVA que pagaste en etapas anteriores de la producción de tu producto o servicio se puede deducir del IVA que cobras a tus clientes. ¿Recuerdas al diseñador que creó las ilustraciones de tu ebook? Recibiste una factura suya y pagaste IVA, ¿verdad? Ese IVA pagado se llama IVA soportado. Por su parte, el IVA que pagan tus clientes se conoce como IVA repercutido. Al final del periodo de declaración, puedes deducir el IVA soportado del IVA repercutido y remitir la diferencia a la agencia tributaria.

El IVA está vigente en muchas jurisdicciones del mundo, entre ellas:

  • Unión Europea
  • Reino Unido
  • Noruega
  • Suiza
  • Bosnia y Herzegovina
  • Islandia
  • Argentina
  • Chile
  • Ecuador
  • Tailandia
  • Vietnam
  • Emiratos Árabes Unidos

Los tipos de IVA varían según el país, y van del 17 % al 27 % en la UE. En Suiza, que no forma parte de la UE, el tipo estándar de IVA es del 7,7 %.

¿Qué es el GST (Goods and Services Tax)?

El GST es muy parecido al IVA porque, como él, es un impuesto al consumo. El coste final del impuesto lo asume (en teoría) el consumidor, no el negocio. Como vendedor, actúas de intermediario: cobras el impuesto a tus clientes y luego lo remites a la autoridad correspondiente al tipo establecido.

Actualmente, el GST está vigente en 8 países del mundo:

  • Australia
  • Canadá
  • India
  • Maldivas
  • Malasia
  • Nueva Zelanda
  • Papúa Nueva Guinea
  • Singapur

Por supuesto, el tipo de GST varía según el país; por ejemplo, en Australia el GST es del 10 %, mientras que en Nueva Zelanda es del 15 %.

La posibilidad de deducir el GST funciona de forma parecida al IVA: los negocios pueden deducir el GST pagado al comprar bienes y servicios necesarios para su actividad. Sin embargo, para aprovechar este derecho debes cumplir ciertas condiciones. Por ejemplo, solo puedes deducir el GST australiano si te registras en el modo estándar, no en el simplificado.

GST, HST, PST, QST y RST: el impuesto al consumo canadiense

El GST es un impuesto al consumo federal que se aplica en todo Canadá. Además, algunas provincias aplican sus propios impuestos locales. Por ejemplo, el PST, o impuesto provincial sobre ventas, que va del 7 % al 10 %. Algunas provincias aplican el PST, mientras que otras tienen su propia versión del impuesto. Quebec ha introducido el Quebec Sales Tax (QST), y Manitoba tiene un impuesto minorista sobre ventas (RST).

Los tipos impositivos en Canadá varían bastante. El GST del 5 % se aplica en Alberta, Columbia Británica, Manitoba, Quebec, Saskatchewan y Yukón. En Ontario hay un HST del 13 %, mientras que en Nuevo Brunswick, Terranova y Nueva Escocia se aplica el 15 %.

Las provincias gestionan esta doble imposición de dos formas:

  • impuesto combinado - cinco provincias han combinado el GST con los impuestos locales para crear el HST, es decir, un único tipo impositivo simplificado;
  • impuesto separado - en algunas provincias, además del GST, debes añadir el PST, el QST o el RST mencionados; cada uno de estos impuestos tiene su propio proceso de registro y declaración.

¿Qué es el sales tax?

El sales tax en Estados Unidos, conocido como sales tax, es un impuesto al consumo que se paga en la compra final del producto por parte del consumidor. En EE. UU. no existe un sales tax nacional. En su lugar, cada estado y cada autoridad local puede fijar su propia normativa y sus propios tipos. Y, la verdad, les encanta aprovecharlo.

Como resultado, hay más de 12 000 jurisdicciones fiscales. Sí, lo has leído bien: ¡DOCE MIL! Esto hace que cumplir con la normativa fiscal parezca complicado. ¡Pero solo lo parece! En las próximas secciones te explicamos qué son los umbrales fiscales y por qué nos encantan. 🙂 Ahora, volvamos un momento a los impuestos.

En EE. UU., 45 estados y el Distrito de Columbia cobran sales tax a nivel estatal, mientras que 5 estados no lo aplican en absoluto. Son estos:

  • Alaska
  • Delaware
  • Montana
  • New Hampshire
  • Oregón

38 estados también tienen alguna forma de sales tax local. El impuesto tiene entonces varios “niveles”: estatal y local. Esto hace que los tipos varíen mucho en EE. UU., ¡desde el 0 % hasta un 12 %!

💡Cabe destacar: la mayoría de los estados usan un impuesto basado en el destino, es decir, tienen en cuenta la ubicación del cliente para determinar el tipo. Sin embargo, algunos estados usan un impuesto basado en el origen. En ese caso, cobras el impuesto según el tipo aplicable en la ubicación de tu negocio.

En algunos estados, los productos digitales por lo general no tributan, entre ellos Florida, Illinois, Massachusetts o Michigan. Sin embargo, conviene ser prudente, porque tanto Michigan como Massachusetts sí gravan los videojuegos y el software si se descargan.

Uf, ya es bastante complicado, ¿verdad? Pero ahora llega la mejor parte.

Por qué te van a encantar los umbrales fiscales

Los umbrales fiscales son un verdadero salvavidas para los creadores digitales. Gracias a ellos, en la mayoría de las jurisdicciones puedes evitar cobrar impuestos a tus clientes. Suena bien, ¿verdad? Vamos a verlo con más detalle.

Un umbral fiscal es el importe de ventas que debes superar en un país concreto para que se active la obligación de registrarte a efectos fiscales.

Solo cuando lo superas debes empezar a cobrar el impuesto correspondiente (en las transacciones siguientes), recaudarlo de tus clientes y remitirlo a la agencia tributaria. Pero si no llegas a ese importe, ¡no tienes que preocuparte por ningún impuesto!

Esto significa menos “papeleo” por un lado, y por otro, tus clientes pagan menos por tus productos. Como resultado, tienes precios realmente competitivos y más posibilidades de vender mejor.

Umbrales fiscales en EE. UU. y Canadá

En Estados Unidos, los umbrales fiscales son bastante altos. El umbral de registro habitual es de 200 transacciones o 100 000 dólares en ventas en el año natural anterior o en curso. En algunos estados estos límites son incluso más altos: ¡en California el umbral llega a los 500 000 dólares! Los umbrales se fijan por separado en cada estado, así que superarlos no es tarea fácil.

Si superas el umbral fiscal, debes registrarte a efectos fiscales en ese estado, lo que significa que pasas a ser responsable de cobrar el sales tax. Este fenómeno se conoce como “nexus”, en concreto “nexus económico”, porque tiene que ver con tu actividad económica. En la práctica, el nexus significa que tu negocio tiene una conexión suficientemente estrecha con ese estado como para estar obligado a cumplir su normativa fiscal.

En Canadá, el umbral fiscal es de 30 000 CAD, pero algunas provincias tienen su propia normativa. Por ejemplo, en Saskatchewan no hay umbral fiscal y debes registrarte para el PST desde la primera transacción, mientras que Columbia Británica tiene su propio umbral de 10 000 CAD.

Umbrales fiscales en Europa

En la Unión Europea, debes cobrar el impuesto desde la primera transacción; sin embargo, puedes basar el importe y el método de declaración en el umbral de ventas anual de 10 000 € (sin incluir el IVA).

¿Qué significa esto? Si tus ventas están por debajo de este importe, puedes cobrar el tipo impositivo de tu propio país en lugar del de tu cliente. Tratas cada venta al extranjero como si fuera una venta nacional. Solo al superar este importe tienes la obligación de registrarte a efectos fiscales en los países donde vendes tus productos y de cobrar el tipo de IVA aplicable en el país de tu cliente.

Ejemplo: tienes tu negocio en Francia y tus clientes son de Hungría. Si tus ventas no superan los 10 000 €, puedes cobrar el tipo de IVA de tu país, que es del 20 %, en lugar del 27 % que se aplica en Hungría.

También hay umbrales fiscales en otros países europeos, como:

  • Noruega - 50 000 NOK
  • Andorra - 40 000 €
  • Bosnia y Herzegovina - 50 000 BAM
  • Islandia - 2 000 000 ISK

En Suiza, el umbral fiscal es de 100 000 CHF, pero se aplica al total de ventas a nivel mundial.

El Reino Unido no tiene umbrales fiscales, lo que significa que debes registrarte para el IVA desde la primera transacción.

💡En Easytools tenemos una función que te permite desactivar las ventas a países con obligación fiscal inmediata. Esto te da tranquilidad, porque no tienes que preocuparte por el registro y los impuestos desde el primer momento. Normalmente son países más bien exóticos donde de todas formas no vendes tus productos, o representan un margen mínimo, así que no hay por qué estresarse. Las únicas excepciones son Europa (OSS) y el Reino Unido, donde merece la pena plantearse el registro desde el principio. Tenemos guías al respecto y no es tan difícil. Además, podemos recomendarte empresas que se encarguen de todo por ti.

Umbrales fiscales en otras partes del mundo

Existen umbrales fiscales en muchas jurisdicciones del mundo. Por supuesto, los límites varían, pero si tus ventas se quedan por debajo de un importe determinado, puedes evitar los trámites de registro y declaración.

  • Australia - 75 000 AUD
  • Egipto - 500 000 EGP
  • Indonesia - 600 000 000 IDR
  • Japón - 10 000 000 ¥
  • Malasia - 500 000 MYR
  • Nueva Zelanda - 60 000 NZD
  • Singapur - 100 000 SGD
  • Tailandia - 1 800 000 THB

Los umbrales fiscales simplifican mucho las cosas, porque resulta que muy a menudo no tienes que cobrar ningún impuesto en tus productos. En realidad, a veces basta con llevar un control de tus ventas en una jurisdicción concreta para asegurarte de que no superan ese importe. Así no tienes que preocuparte por los impuestos. E incluso si superas el límite, declarar todas esas transacciones no es tan complicado como podría parecer al principio.

💡 En la práctica, ¡Easytools controla estos umbrales por ti! Sumamos con precisión las ventas a cada país y las comparamos con los umbrales fiscales. Cuando te acercas a un umbral, te avisamos por email, para que puedas registrarte y remitir los impuestos o excluir ese país de tus ventas durante el resto del año. También tenemos una función que desactiva automáticamente las ventas en países donde estás cerca de superar el umbral. ¡Comodidad total!

💡 ¿Deberías preocuparte por perder ventas al excluir países? Por nuestra experiencia, no demasiado. La consecuencia de excluir un país es simplemente que desaparece de la lista en la pasarela de pago, no que quede bloqueado por completo.

Umbrales fiscales en otras partes del mundo

Merchant of Record y umbrales fiscales: una relación imperfecta

Muchos creadores, por miedo al cumplimiento fiscal, usan los servicios de un Merchant of Record (MoR), como Lemon Squeezy, Paddle o Gumroad. En este modelo, el MoR vende tus productos y se encarga de todos los impuestos por ti. Suena estupendo, ¿verdad?

El problema es que, en cuanto entiendes los umbrales fiscales, te das cuenta de que así ganas menos. El MoR hace tiempo que superó los umbrales fiscales en todas las jurisdicciones, porque opera en nombre de miles de vendedores.

Ahora imagina que vendes tus productos solo en EE. UU. o en otro país con umbrales fiscales, y no superas los límites. No necesitas registrarte, cobrar impuestos, presentar declaraciones ni remitir el dinero recaudado. Más sencillo y más rentable, ¿verdad?

Claro que usar un MoR puede justificarse en algunos casos, pero si tú, como vendedor individual, no superas los umbrales fiscales, ¿por qué ibas siquiera a plantearte usar sus servicios?

Si quieres saber más sobre este tema y ver un ejemplo concreto de cuánto menos ganarías con un MoR, consúltalo aquí.

Hasta aquí hemos visto mucho. Vamos a resumirlo brevemente antes de pasar al siguiente tema:

✅ Como creador, puedes vender tus productos y servicios en todo el mundo, pero debes añadir el impuesto al consumo a tus precios.

✅ El impuesto al consumo tiene distintos nombres: IVA, GST, sales tax. Los tipos de estos impuestos varían según el país o la jurisdicción fiscal.

✅ Por lo general, debes añadir el tipo impositivo aplicable en el país de tu cliente. El impuesto recaudado debe remitirse después a la autoridad fiscal correspondiente.

✅ Existen normas que te eximen de cobrar impuestos, como los umbrales fiscales. Si no los superas, no tienes que añadir impuestos a tus precios.

Ahora toca ver cómo funcionan el registro, la presentación de declaraciones y el pago de impuestos: pasamos a la parte un poco más aburrida. Bueno, a menos que te guste rellenar formularios.

Registro fiscal

Registrarte a efectos fiscales en muchos países ahora es cómodo, porque todo el proceso se puede hacer online. Es un gran alivio: todo se puede hacer rápido y sin salir de casa 🙂 No tienes que preocuparte por trámites tediosos ni visitas a oficinas (¿a quién le gusta eso?), porque puedes registrarte cómodamente desde tu propio despacho.

💡Colaboramos con empresas que pueden gestionar este proceso por ti a cambio de una pequeña comisión. No solo te registran a efectos fiscales, sino que también presentan las declaraciones. Si superas los umbrales en varios países, probablemente estés ganando lo suficiente como para justificar el gasto de un servicio profesional así. Aun así, si lo prefieres, puedes hacerlo todo tú mismo.

Registro en el IVA OSS en la UE

Este es probablemente uno de los pocos registros que querrás hacer como creador. Es probable que planees superar los umbrales en la UE. ¿Recuerdas el límite de 10 000 €? Si lo superas, tienes dos opciones:

  • registrarte a efectos fiscales en cada país donde vendes y declarar el IVA allí (esto no lo queremos),
  • registrarte en el sistema de IVA OSS para declarar las ventas de toda la Unión Europea con una única declaración trimestral.

El registro en el IVA OSS es voluntario. Tú decides si aprovechas el procedimiento simplificado o declaras tus ventas por separado en cada país. También puedes registrarte antes de superar el umbral, algo útil si sabes que vas a superar el límite y quieres evitar llevar el control, o si los tipos de IVA en los países donde tienes clientes son más favorables.

💡Te recomendamos justamente eso: registrarte en el OSS desde el principio, incluso antes de empezar a vender. Si superas el umbral de 10 000 € sin haberte registrado, luego será más complicado.

Con el IVA OSS, declaras y pagas el IVA en un único estado miembro en lugar de registrarte y presentar declaraciones en cada país donde vendes. Si tu negocio está en uno de los estados miembros, debes registrarte para el IVA OSS en tu propio país (procedimiento de la UE). Si eres de fuera de la UE, puedes elegir cualquier estado miembro para registrarte (procedimiento de no UE).

💡 El estado donde te registras se llama estado de identificación, mientras que los estados donde vendes se llaman estados de consumo.

💡 Para negocios de fuera de la UE, generalmente se recomienda registrarse con la agencia tributaria irlandesa, que tiene un proceso sencillo y aplicaciones online que funcionan bien, además de que todo está en inglés.

El procedimiento de registro varía según el país, pero en todos los casos deberás aportar información básica sobre tu negocio: tu número de identificación fiscal, el nombre de la empresa, la dirección, los datos de contacto y el número de cuenta bancaria para las liquidaciones con la agencia tributaria.

⚠️ Cabe destacar: en el procedimiento de la UE no se asigna un nuevo número de IVA, se usa tu número de identificación nacional existente. En el procedimiento de no UE, el país donde te registras te asignará un número de identificación de IVA único.

También puedes nombrar a un representante que actúe en tu nombre, pero el proceso de registro y la presentación trimestral de declaraciones no son tan complicados. Sobre todo porque sistemas como Easytools te dan toda la información necesaria, y lo único que tienes que hacer es rellenar la declaración con esos datos y hacer un único pago.

Hemos descrito el proceso de registro del IVA OSS en esta guía.

Registro para el IVA en el Reino Unido

Otro registro que merece la pena plantearse desde la primera transacción es el del Reino Unido. La salida del Reino Unido de la Unión Europea generó cierta confusión, también en materia fiscal. Por suerte, el Reino Unido introdujo el registro online, disponible en: https://www.gov.uk/log-in-register-hmrc-online-services.

HM Revenue & Customs (HMRC) permite:

  • registro online,
  • registro por correo postal tradicional a HMRC.

También puedes nombrar a un agente, un empleado u otra persona autorizada, incluso un amigo, para que se encargue de esto por ti, pero te recomendamos hacerlo tú mismo, ya que, igual que con el IVA OSS, el proceso de declaración fiscal en el Reino Unido no es complicado.

La solicitud de registro tarda solo unos minutos. Consta de 6 pasos, y si cuentas con la ayuda de alguien, habrá una sección adicional donde esa persona deberá aportar sus datos. Durante el registro, deberás dar información básica sobre tu negocio, elegir los códigos SIC que mejor describan tu actividad, describir el tipo de bienes y servicios que vendes, indicar la dirección de tu web y adjuntar documentos que confirmen tu identidad.

HMRC suele tardar alrededor de una semana en procesar tu solicitud. Deberías recibir la confirmación en tu cuenta online. Tras registrarte para el IVA, recibirás un número de registro de IVA de 9 dígitos, que deberás incluir en todas las facturas que emitas, información sobre el plazo para presentar tu primera declaración de IVA y los pagos, y la confirmación de la fecha de registro.

Puedes encontrar más información sobre este tema en este enlace. Describimos el proceso de registro en detalle.

Registro para el sales tax en EE. UU.

Estados Unidos es un tema más complicado, porque no solo cada estado tiene su propia normativa, sino que las autoridades locales, como los condados, también establecen sus propios procedimientos e impuestos.

Por suerte, cada estado tiene umbrales altos, hasta 500 000 dólares en California, y algunos estados como Delaware directamente no tienen sales tax. Si haces la media, en todo EE. UU. puedes ganar varios millones de dólares al año sin necesidad de registrarte para el sales tax.

EE. UU. está trabajando en implementar un sistema que simplifique el registro y la declaración para los vendedores. Actualmente, puedes registrarte simultáneamente en los 24 estados que forman parte del sistema simplificado SSUTA (Streamlined Sales Tax Registration System) con un único proceso de registro. Es probable que más estados se sumen a este sistema en un futuro próximo.

Por desgracia, el sistema tiene un inconveniente importante. Si te registras en el SSUTA, también tendrás que pagar impuestos en los estados donde no has superado el umbral, es decir, donde no tienes nexus. Al SSUTA eso no le importa: si te registras, debes declarar impuestos en los 24 estados.

Sin embargo, los umbrales de registro son tan altos que los impuestos en EE. UU. no deberían preocuparte demasiado. Y que no se malinterprete: no es que no creamos en tus productos, tus servicios o tu potencial de generar buenos beneficios.

Pero 100 000 dólares en cada estado es, sin duda, un reto considerable. Además, si tus clientes están repartidos por todo EE. UU. y no te centras en una ubicación concreta, es poco probable que superes los umbrales a corto plazo, y estos se reinician cada año.

Permiso fiscal: licencia de sales tax

Supongamos que has superado el umbral. Primero necesitas un permiso de sales tax válido en EE. UU. Puedes obtenerlo online, y probablemente recibirás el número de permiso de inmediato, o como muy tarde en 10 días laborables. Durante el registro, deberás aportar datos de contacto, tu número de la seguridad social y la estructura de tu negocio.

Una vez que tienes el permiso, puedes empezar a cobrar el impuesto.

Puedes encontrar información sobre los impuestos en EE. UU. en este enlace.

Aquí describimos brevemente los 50 estados.

Registro para el GST en Canadá

En Canadá debes registrarte para el GST/HST y, además, si tienes clientes en alguna de las 4 provincias que han introducido impuestos locales, debes registrarte por separado en sus sistemas. Hablamos de Columbia Británica, Saskatchewan, Quebec y Manitoba.

Puedes registrarte online en todos los casos, y encontrarás los detalles en la web del gobierno aquí.

Puedes usar el registro simplificado para el GST/HST, y no necesitas una cuenta bancaria canadiense; ¡incluso puedes pagar el impuesto en euros! La desventaja del registro simplificado es que no puedes solicitar la devolución del impuesto pagado. Pero si vives fuera de Canadá y no compras nada allí, probablemente no importe, ¿verdad?

A continuación tienes enlaces donde puedes conocer los procesos de registro:

Como en otros casos, normalmente debes aportar información básica sobre ti, tu negocio, los productos que vendes y los servicios que ofreces. El sistema canadiense no exige contratar a un representante fiscal local. Puedes hacerlo todo por tu cuenta.

Registro para el GST en Australia

Australia ha introducido dos métodos de registro para vendedores extranjeros: simplificado y estándar. El primero está pensado para vendedores de otros países, pero, igual que en Canadá, no podrás reclamar créditos por el impuesto soportado. Sin embargo, si no tienes gastos en Australia, probablemente no importe, ¿verdad?

Para empezar, debes crear una cuenta en AUSid, que te permitirá registrarte, declarar y pagar el GST. Después de crear la cuenta, accede a los servicios online para no residentes. Luego, usando AUSid, puedes registrarte para el GST simplificado.

El proceso de registro es muy sencillo y requiere aportar información mínima; ni siquiera necesitas demostrar tu identidad. Tras completar el registro, recibirás un número de referencia australiano (ARN), que será tu identificador en el sistema.

Registro fiscal en otras partes del mundo

El registro fiscal es bastante parecido en otras regiones del mundo. Por lo general, puedes registrarte online, aunque en muchos lugares también puedes hacerlo por email o incluso por correo postal tradicional. Claro que esta última opción es poco eficiente y bastante lenta, pero está bien tener donde elegir, ¿verdad? 😀

Tras el registro, normalmente recibes un número de identificación fiscal, con un nombre y un formato distinto según el lugar. Los países también ofrecen acceso fácil y cómodo a portales donde puedes encontrar todo lo necesario para cumplir tus obligaciones fiscales: sobre todo, la posibilidad de rellenar y presentar declaraciones, además de gestionar los datos de tu cuenta.

Por desgracia, en algunos lugares la agencia tributaria exige contratar a un representante fiscal local. Entre ellos:

  • Albania
  • India
  • Japón
  • Serbia

Cómo calcular y cobrar el impuesto correctamente

Como ya hemos comentado, en el caso de productos y servicios digitales, debes cobrar el tipo impositivo del país de tu cliente. Por supuesto, bajo ciertas condiciones, porque, como ya sabes, si no superas los umbrales fiscales, no tienes que añadir ningún impuesto.

💡 Si no has superado el umbral en un país concreto, Easytools aplicará automáticamente un tipo impositivo cero para tus clientes. Solo al superar el umbral empezaremos a cobrar el impuesto correspondiente.

Cobrar el tipo correcto puede ser complicado en lugares donde se aplican varios niveles de impuestos, es decir, además del impuesto al consumo nacional o estatal, también debes añadir impuestos locales. ¿Has pensado en Canadá? Exacto. Como recordarás, además del GST hay impuestos provinciales que debes incluir en el precio final de venta.

Por suerte, no es tan difícil si usas Easytools. Según la ubicación de tu cliente y el tipo de producto, el sistema calcula automáticamente el tipo impositivo correcto. No tienes que preocuparte por qué impuesto cobrar a un cliente de Taiwán, Austria, Eslovaquia o Islandia.

En la pasarela de pago, los clientes también pueden decidir si están haciendo una compra privada (B2C) o una compra de empresa (B2B). En ese caso, la normativa fiscal funciona de forma un poco distinta: en las transacciones B2B se suele aplicar el llamado reverse charge o inversión del sujeto pasivo.

💡 El reverse charge (inversión del sujeto pasivo) es un mecanismo que se usa en transacciones B2B y que traslada la responsabilidad de declarar el impuesto del vendedor al comprador. Esto significa que el vendedor no cobra el impuesto en la factura, y el comprador lo autodeclara según la normativa de su país. Este mecanismo se usa a menudo en transacciones internacionales, sobre todo dentro de la Unión Europea, pero también se aplica en otras regiones del mundo, como Asia.

Si un cliente quiere hacer una compra de empresa, debe indicar su número de identificación fiscal, y el sistema comprobará si es válido y correcto. Así evitas problemas y errores que podrían costarte dinero y tiempo. ¿Por qué? Si un cliente introduce un NIF caducado, incorrecto o falso, y no se verifica, y la transacción se procesa bajo el mecanismo de reverse charge, es probable que más adelante tengas que asumir tú el impuesto del cliente.

💡En Easytools usamos varios sistemas de verificación de identificación fiscal, como VIES en la Unión Europea. Verificamos automáticamente los datos de empresa de tus clientes en muchos lugares y también completamos su dirección en la pasarela de pago, para que no tengan que rellenarla ellos mismos, lo que aumenta las conversiones.

Prueba de ubicación

Muchas jurisdicciones fiscales exigen que el vendedor recopile pruebas de la ubicación de sus clientes. Debes poder demostrar que cobraste correctamente el 20 % de IVA a un cliente francés.

Este tipo de normas se aplican, por ejemplo, dentro de la Unión Europea. En este caso, debes recopilar dos pruebas de ubicación; pueden ser la dirección de facturación del cliente, la ubicación de su banco, la dirección IP o el país que emitió su tarjeta de crédito. Si no has superado el umbral de ventas de 10 000 € mencionado antes, puedes recopilar una sola prueba, pero no puede proceder directamente del cliente: debe venir de un tercero, como un banco. ¡Debes conservar la prueba de ubicación hasta 10 años!

💡 En nuestro caso, por suerte, Stripe, como proveedor de pagos, se encarga de esto. Las pruebas de ubicación también se guardan en el panel de Stripe. Además, se conserva una prueba adicional en la pasarela de pago.

Muchas jurisdicciones imponen este tipo de obligaciones: Canadá, Australia, Suiza… Aunque algún país no te exija conservar esta documentación, sigue siendo buena idea tenerla en cuenta.

Documentación de la transacción: qué debes preparar

Además de recopilar pruebas de la ubicación de tus clientes, debes recordar emitir los documentos de venta correspondientes: facturas o recibos. Esta es una parte fundamental de tu negocio, porque documenta la venta y ayuda a evitar errores que podrían derivar en auditorías fiscales o sanciones económicas. Merece la pena asegurarte de que sean exactos y conservarlos según lo exige la ley.

No todos los países exigen emitir facturas. Muchas jurisdicciones fiscales permiten emitir recibos si el importe de la transacción no supera una cantidad determinada. Por ejemplo, en el Reino Unido puedes emitir un recibo si el producto cuesta menos de 250 £, y en Irlanda, menos de 100 €.

💡Las facturas y los recibos son dos documentos distintos y tienen propósitos diferentes. Una factura puede incluir mucha más información, como datos detallados del cliente. Puedes emitir una factura antes de recibir el pago, mientras que un recibo solo se emite después de que el cliente pague el producto o servicio. Las facturas son los documentos con los que los negocios pueden deducir el impuesto pagado.

¿Qué debe incluir una factura? Depende de los requisitos de cada jurisdicción fiscal, pero hay información esencial que debe aparecer en todos los documentos, ya vendas tu producto a un cliente en Japón o en los Países Bajos.

Una factura debe incluir:

  • el nombre y la dirección de tu empresa,
  • tu número de registro fiscal,
  • el nombre y la dirección del comprador,
  • el número de identificación fiscal del cliente, si es una transacción B2B,
  • un número de factura único,
  • la fecha, normalmente la de creación de la factura,
  • una lista de productos y/o servicios, uno debajo de otro, idealmente con precios e impuestos,
  • el importe del impuesto,
  • el importe total de la factura,
  • las condiciones de pago, por ejemplo, la fecha límite y el método de pago,
  • los descuentos.

Las facturas y los recibos son, en esencia, la prueba de que vendiste un producto o servicio y cobraste el IVA, el GST o el sales tax correspondiente.

💡Si usas Easybilling, emitiremos automáticamente una factura conforme a la normativa, e incluso nos encargamos de traducirla para tu cliente. También puedes descargar fácilmente un informe con el resumen de todas las facturas, así como los archivos PDF. Además, te ayudamos a preparar un resumen de facturas que tu gestor puede importar en la herramienta que use para presentar los impuestos.

¿Necesitas conservar la documentación?

Llevar un buen registro no es solo cuestión de organización. En gran medida, te da tranquilidad ante posibles auditorías de la agencia tributaria. Si conservas todas las pruebas de ubicación de tus clientes y los documentos que confirman las ventas, puedes dormir tranquilo.

Además, conservar los registros no depende solo de ti: muchas jurisdicciones fiscales exigen guardarlos durante un tiempo determinado. Por ejemplo, debes conservar los registros del IVA OSS durante 10 años, mientras que en Canadá son 6 años.

Llevar los registros no es tan complicado como parece, porque cuando alguien compra tu producto o servicio, recibe un recibo o factura digital, y esto queda registrado en el sistema. Los informes también se pueden archivar. Además, recopilas automáticamente las pruebas de ubicación, ya que el cliente aporta esta información en la pasarela de pago durante la compra. Solo tienes que guardarlo todo y tenerlo disponible si lo necesitas.

Hemos avanzado mucho, ¿verdad? Nos quedan dos temas importantes: presentar declaraciones y pagar los impuestos.

Declaraciones de impuestos

En toda esta maquinaria fiscal, básicamente eres un intermediario responsable de calcular, cobrar y remitir el impuesto a la autoridad correspondiente. Por supuesto, debes rellenar la declaración correspondiente e indicar cuánto has vendido, cuánto impuesto has cobrado a tus clientes y qué parte de ese importe debes remitir.

Muchas jurisdicciones han implementado la declaración trimestral para entidades extranjeras. Esto supone algo menos de burocracia. Al fin y al cabo, siempre es mejor presentar 4 declaraciones que 12… Algunos países también te dan la opción de elegir: puedes declarar mensual, trimestral o anualmente. En este último caso, normalmente debes cumplir requisitos específicos; por ejemplo, en el Reino Unido solo puedes declarar anualmente si tu facturación imponible estimada es de 1,35 millones de libras o menos.

Nosotros recomendamos la declaración trimestral: es cómoda y te permite seguir de cerca tus ventas e impuestos. Las agencias tributarias también prefieren este tipo de declaración y animan a los vendedores a elegir esta opción.

Declaraciones del IVA OSS

Con qué frecuencia debes presentar declaraciones depende del país donde está registrado tu negocio. Por lo general, las declaraciones se presentan cada trimestre, pero como mínimo una vez al año.

La Unión Europea ha especificado qué debe incluir una declaración del IVA OSS. Por supuesto, los formularios pueden variar ligeramente según el país de identificación. Sin embargo, en todos los casos, sin importar el nombre o el formato, la declaración incluirá detalles sobre los bienes y servicios en cada estado, el saldo de IVA repercutido a pagar por cada país donde hiciste ventas, y el importe total de IVA a pagar en todos esos países.

⚠️ IMPORTANTE: Incluso si no hiciste ninguna venta ni prestaste ningún servicio durante un periodo de declaración, sigues teniendo que presentar la declaración. Esto se llama “declaración a cero”.

Todas las declaraciones del sistema de IVA OSS se presentan online, y el sistema calcula cuánto IVA debes pagar. Después, solo tienes que hacer un pago, al país de identificación, que distribuirá el importe de IVA pagado entre los países de consumo correspondientes.

Al rellenar la declaración, debes usar una moneda específica. Generalmente se usa el euro, pero los países que no lo han adoptado pueden exigir que presentes la declaración en su moneda local.

💡Si usas Easybilling, recibirás los datos para rellenar la declaración en forma de informe. Detallará cuánto has vendido a cada país durante el trimestre. Solo tienes que copiar esos datos en la declaración. Después, pagas el importe total de IVA calculado en una única cuenta. ¡Y ya está!

Declaraciones de IVA en el Reino Unido

En el Reino Unido puedes presentar declaraciones mensuales, trimestrales o anuales. HMRC anima a los vendedores extranjeros a usar el sistema trimestral. Normalmente, las declaraciones se presentan en el plazo de 1 mes natural y 7 días tras el final del periodo de declaración. Por ejemplo, la declaración del primer trimestre, que termina el 31 de marzo, debe presentarse antes del 7 de mayo.

Igual que en la Unión Europea, en el Reino Unido también debes presentar una declaración aunque no hayas hecho ninguna venta durante el periodo. La llamamos “declaración a cero”.

Puedes presentar la declaración de IVA online. Debes rellenarla en libras esterlinas (GBP). Aunque vendas tus productos en otra moneda, como EUR o USD, esas transacciones deben convertirse a GBP. También debes hacer el pago del impuesto a HMRC en GBP.

Tras presentar la declaración, recibirás un número de referencia que confirma que se ha presentado. También recibirás las instrucciones de pago en tu cuenta.

Declaraciones de sales tax en EE. UU.

En Estados Unidos debes rellenar declaraciones fiscales en cada estado donde hayas superado el umbral fiscal y tengas nexus. Incluso si no has hecho ninguna venta, si estás registrado a efectos fiscales, debes presentar una declaración a cero.

Al igual que los tipos impositivos, las declaraciones varían según la jurisdicción. Sin embargo, hay algunos elementos comunes:

  • el total de todas las ventas sujetas a impuesto,
  • el sales tax cobrado en esas transacciones,
  • el número de identificación fiscal de tu negocio.

Rellenar los formularios suele llevar solo unos minutos porque, si usas plataformas como Easytools, nosotros recopilamos todos los datos por ti. Solo tienes que introducirlos en los campos correspondientes, presentar la declaración y hacer el pago.

Las declaraciones se presentan mensual, trimestral o anualmente. Cada estado fija sus propios plazos. Cuando te registras a efectos fiscales, te informan de con qué frecuencia debes presentar declaraciones. Si no tienes ingresos altos, es probable que la frecuencia sea menor. Normalmente, las declaraciones mensuales se exigen a empresas con beneficios muy altos. La frecuencia de presentación puede cambiar; no es un compromiso de por vida.

Declaraciones de GST en Canadá

Si usas el GST/HST simplificado, debes presentar declaraciones trimestrales. Tienes un mes desde el final del periodo de declaración para hacerlo. Puedes presentar la declaración online usando GST/HST NETFILE. Si estás registrado en el GST/HST normal, la frecuencia de las declaraciones depende de tus ingresos.

En tus declaraciones, deberás indicar:

  • el GST/HST cobrado o pendiente de tus ventas,
  • cualquier ajuste o devolución por impuesto pagado de más,
  • los importes incobrables que declaras como pérdidas, por ejemplo, si un cliente no pagó su factura.

Por norma general, las declaraciones y los pagos deben hacerse en dólares canadienses, pero puedes solicitar pagar el impuesto en una moneda extranjera: dólares estadounidenses o euros.

Acabamos de ver otra buena dosis de información, ¿verdad? Vamos a resumir los puntos clave, como hicimos antes:

✅ Si vendes tus productos en países sin umbrales fiscales, o si superas el umbral fiscal, debes registrarte a efectos fiscales.

✅ Puedes registrarte online y gestionar las liquidaciones con las agencias tributarias locales desde tu cuenta online.

✅ Por lo general, deberás presentar declaraciones trimestrales, aunque algunas jurisdicciones también permiten la declaración anual o mensual.

✅ En tus declaraciones, indicas el importe de ventas y el impuesto (IVA, GST, sales tax) pagado por los clientes, que después debes “devolver” a la autoridad fiscal correspondiente.

✅ Debes mantener una documentación detallada, incluyendo las pruebas de ubicación de tus clientes, así como las facturas y los recibos.

Esperamos que no te haya dado dolor de cabeza tanta información, y que lo que hemos explicado aquí te ayude a entender, en términos generales, cómo funcionan los impuestos en el mundo y qué obligaciones tienes al respecto 🙂

Si ahora te preguntas cómo gestionar todo esto por tu cuenta, te aseguramos que es totalmente posible y que en realidad no es tan difícil.

Cómo llevar el control de tus obligaciones fiscales

Ocuparse de los impuestos es sin duda un reto importante, pero Easytools con Easybilling te ayuda con prácticamente todos los elementos clave:

  • calcula automáticamente el tipo impositivo correcto según la ubicación de tu cliente,
  • emite facturas y recibos conformes a los requisitos de cada jurisdicción fiscal y los envía automáticamente a tus clientes,
  • verifica automáticamente los números de identificación fiscal de los clientes que quieren hacer transacciones B2B,
  • recopila y almacena las pruebas de ubicación (junto con Stripe),
  • te informa cuando estás a punto de superar los umbrales fiscales,
  • te envía avisos sobre cambios fiscales para que estés siempre al día.

💡Además, Easytools tiene otras funciones muy útiles, como desactivar automáticamente las ventas a países donde estás cerca de superar el umbral, o excluir las ventas a países con obligación fiscal inmediata (es decir, donde no hay umbrales).

Al elegir Easytools, puedes gestionar este tema cómodamente por tu cuenta. No necesitas los servicios de un Merchant of Record, porque gracias a los umbrales fiscales estás exento de cobrar impuestos en muchos lugares, incluido prácticamente todo EE. UU.

¿Y vender en Europa? No es un viaje a la luna: el sistema de IVA OSS te permite declarar las transacciones de toda la Unión Europea con una sola declaración trimestral.

Por supuesto, puede haber situaciones excepcionales, como querer obtener una exención fiscal porque tus bienes o servicios cumplen los requisitos para ello. Por ejemplo, los servicios educativos, bajo ciertas condiciones, están exentos de IVA en el Reino Unido. Pero esto no es información secreta: puedes consultarlo en las webs oficiales, y si tienes dudas, escribir a la agencia tributaria o llamar a su línea de atención.

También puedes recurrir a una de las empresas que recomendamos, que se encargarán de todo por ti.

Este artículo tiene fines exclusivamente educativos y no constituye asesoramiento legal ni fiscal. La información de este texto pretende ofrecer una orientación general sobre temas relacionados con el derecho y los impuestos. Para un asesoramiento profesional adaptado a tu situación concreta, te recomendamos consultar con un asesor fiscal.

FAQ

Here’s what we’re being asked

Have any questions about Easytools? Feel free to browse our list of frequently asked questions below or just drop us a line, we're always here and ready to lend a hand.

What is Easytools?

Easytools is an all-in-one platform for creators and solopreneurs who sell digital products. You can build a product page, take payments with a high-converting checkout, send emails based on purchases, collect testimonials, and deliver your product, including courses, all from one place.

Does all Easytools features come in one price?

Yes. All features are included in every paid plan under one subscription. You can start with the free checkout plan, then upgrade when you are ready for the full platform.

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Yes. To sell through Easytools, you connect Stripe. Easytools runs on top of your Stripe account, so your payments and customer data stay in Stripe instead of being locked inside another platform.

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Fast. You can create your first product in about 5 minutes. If you still need to connect Stripe, you can usually be ready to accept payments the same day.

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